En los últimos días ha saltado a la arena mediática la noticia de que el actual gobierno presidido por Pedro Sánchez se plantea conceder un indulto a Griñán.

Según el Código del PSOE, «8.1. Los cargos públicos del PSOE se comprometen a no proponer ni apoyar el indulto de cargos públicos condenados por delitos ligados a corrupción, violencia de género, delitos de acoso o discriminación, contra la libertad e indemnidad sexuales, torturas o contra la integridad moral, así como la comisión de hechos constitutivos de delitos graves. 8.2. Además, los cargos públicos y orgánicos se comprometen a no solicitar su propio indulto si fueran condenados por los mencionados delitos.«
Sin embargo, la Ministra de Política Territorial Isabel Rodríguez, la cual forma parte del Partido Socialista, y, por tanto, al igual que el Presidente del Gobierno, deberían atenerse al Código Ético del Partido del que forman parte, indicó el pasado jueves 18 de agosto que analizarán con rigor el indulto a José Antonio Griñán, quien fuera otrora Presidente de la Junta de Andalucía, a petición de la familia del condenado, que no presunto porque ya hay sentencia firme.
Por otro lado, el Secretario de Organización del Partido Socialista, Santos Cerdán considera que tanto Chaves como Griñán son inocentes, y por tanto fueron condenados de manera injusta en un nuevo pliegue de la verdad y la realidad por parte de los dirigentes socialistas. Tal vez esto explique el profundo interés por parte del gobierno de renovar el poder judicial, asegurándose así que los tribunales vean la realidad igual que ellos.
Incluso en junio de este año el propio Presidente del Gobierno, indicó que en el caso de Chaves y Griñán «estaban pagando justos por pecadores».
Ya estamos asistiendo a como empiezan a lanzar justificaciones del indulto y que no incumplen el código ético basándose en que como Griñán no se llevó «ni un céntimo a su bolsillo» no ha sido condenado por corrupción. La realidad es que Griñán fue condenado a 6 años de Cárcel por Prevaricación y Malversación de fondos públicos, puesto que permitió, durante casi una década, un sistema fraudulento para distribuir ayudas. Y si prevaricar y malversar no es corrupción pues yo ya no sé qué lo es. La corrupción no depende de si te llevas dinero o no, la corrupción solo depende de si desvías dinero público o llevas a cabo decisiones en contra de la legalidad, porque no toda la corrupción tiene por qué ir de la mano de que te lleves dinero a tu bolsillo, puedes recibir otro tipo de beneficios, como fue el caso.
Por tanto, si Griñán es indultado, por mucho que se quiera justificar como sea, estaremos ante un socialista que indulta a un compañero de partido que fue condenado por ser, de manera continuada, un corrupto que desvío dinero de los parados.
